El Molino

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Hacia 1950, el Sr. Amedeo Carbone, inmigrante italiano, pone en valor un antiguo ingenio aceitero en desuso, en lo que es hoy el Museo Arqueológico San Miguel de Azapa.

Para la producción del aceite de oliva, en la “almazara” o lugar que contenía el ingenio, se realizaban dos faenas fundamentales, que implicaban esfuerzo humano y animal: la molturación y el prensado de la aceituna. La sala del molino contiene una muela de piedra y una gran prensa, que son los elementos bases de la exhibición actual.

 

 

 

 

Molturación

molturaciongif Al interior de la Almazara o edificio que contiene el molino, la aceituna era depositada en un empiedro circular que soportaba una muela de piedra, la que giraba con fuerza animal triturando la aceituna completa, con objeto de facilitar la salida y separación del aceite que contiene.
En la molturación la muela era empujada por un caballo, tras el cual un hombre limpiaba la taza de los restos de aceituna que se derramaban por efecto de la trituración.

Prensado

prensadogif En un primer paso, la aceituna triturada en la molienda, se volcaba sobre unos grandes cestos de fibra vegetal trenzada, llamados “capachos”.
Estos se apilaban bajo la prensa unos encima de otros.Al girar un tornillo, la prensa bajaba presionando los capachos con aceitunas. Así, en el capacho quedaba el orujo y la mezcla de aceite con agua caía a pozuelos de decantación. El aceite limpio flotaba encima del agua por tener menor densidad y pasaba a un recipiente vecino.

Giro de Tornillo

tornillogif Luego de dispuestos los capachos con la pasta de aceituna proveniente del proceso de molturación, eran presionados por dos personas que giraban un tornillo de madera que se encontraba en un extremo de la prensa. De esta forma, el gran madero bajaba hasta aplastar los capachos. Adicionalmente, el tornillo al girar elevaba una gran piedra circular, bajo cuyo peso las aceitunas se terminaban de exprimir.