Ayllu: Vida en las Alturas – Muestra Etnográfica

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La exposición temporal de 8 vitrinas que documentan el modo de vida de los pastores aymara de la puna. Protegidos por condiciones geográficas, esta comunidad altiplánica, mantiene una mayor vigencia de rasgos culturales tradicionales en contraste con sectores andinos expuestos a la vida urbana. Esperamos que esta muestra permita a los visitantes nacionales y extranjeros del Museo Arqueológico San Miguel de Azapa, comprender y valorar la riqueza cultural del pueblo aymara, en acelerado proceso de transformación.

En el marco de un proyecto compartido y de respeto por la diversidad cultural, esperamos que los propios aymara y otros pueblos andinos, incluidos los que viven en la ciudad, tengan la oportunidad de acercarse a lo que es suyo, a su memoria histórica, a la revitalización de su identidad cultural.

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El tema central de esta exposición es la vida de una comunidad ganadera aymara en el altiplano del norte de Chile. La exposición destaca sus rasgos a través de tres ejes principales: la economía, la organización socio-política y la religión. En el ámbito económico se aborda la producción de bienes para uso doméstico, de cultivos en una agricultura de altura, de ganado camélido y el intercambio de productos. En el ámbito social y político se considera la organización socio-espacial de esta comunidad tradicional, la inserción del individuo en la sociedad a través del ciclo vital y la asignación de poder. En el ámbito religioso se incluyen aspectos de la cosmovisión aymara y se describen dos de las principales ceremonias y festividades.

Banda de sikuris

 

Los aymara chilenos, son herederos de las grandes civilizaciones andinas que desarrollaron complejas formas de organización social y política, logrando domesticar las alturas, a través de eficientes sistemas agro-ganaderos en un medio estepario y desértico. Desde la conquista hispana, la vida económica, cultural y política de los aymara ha seguido rumbos impuestos, primero por el sistema colonial y más tarde por el republicano. Hoy un aymara puede ser ciudadano boliviano, chileno o peruano, según el país en el que le correspondió nacer después de la definición de límites y fronteras nacionales. Los aymara chilenos son el segmento menos numeroso de un grupo linguístico de alrededor de 3 millones de personas.

Aproximadamente 13.500 aymara viven en el sector rural de la Región de Tarapacá. Se calcula que, al menos, el doble de esa población se encuentra en las ciudades de Iquique y Arica. También existen en localidades agrícolas de la provincia de El Loa, y en ciudades como Calama y Antofagasta e incluso,Santiago. Hasta comienzos de los años sesenta que marcan la migración hacia las ciudades; la historia de la sociedad y cultura aymara se desarrollaba en el espacio rural basando su actividad en la ganadería y la agricultura. Hoy han incorporado otras actividades económicas, como el comercio, el transporte motorizado, la industria, actividades profesionales y servicios de intercambio en las ciudades y en conexión con el mundo rural.

Se podría decir que los aymaras han recuperado los espacios geográficos a los que tenían acceso en tiempos prehispanos (altiplano-valle-costa). Sin embargo, las estructuras sociales, políticas y económicas no son las mismas, por lo que esta recuperación no ha estado exenta de conflictivos procesos de cambio y una pérdida de identidad cultural.